Canicular






—No, ninguno de nosotros
estamos hechos con frío—
(El Niño Gusano)

Aquí,
dos extraterrestres en el terrario,
salamandras de sangre fría
realizándose una transfusión.
Niños burbuja en combustión
dentro del iglú hermético,
cerrando las ventanas
para poder sobrevivir.
Nucleosíntesis estelar,
energía protonuclear
—principio cero de la termodinámica—,
intercambiando color:
tú arrebolándote en rojo,
yo trasluciendo en agua,
yéndome por el desagüe,
regresando al arroyo,
tornando en sudor,
disolviéndome
en un licuefacerse transparente.
Juegos de marroquinería
sobre la tapicería,
¡haciendo el calor!,
el mundo exterior a través de una gasa,
desde la lejanía de los miopes,
víctimas del efecto invernadero,
felices en nuestro reducto
de vaho y aliento protector.


Cuánto calor en este refugio
provisorio y providente:
en mi descansar líquido,
en tu respirar cálido.


Algunos incendios forestales

se quieren parecer a la paz.




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